jueves, febrero 2

El observatorio

Existe una cosa que se llama el Observatorio para la Calidad de la Formación en Salud. Sí, de verdad que existe, lo que no sé es qué hacen los observadores en las presuntas treinta y cinco horas -de momento- de observación semanal. Debe ser muy importante lo que observan cuando tienen hasta una muy bien estructurada web propia, que ya sabemos que para estas cosas el SAS no escatima en medios, como bien hace en lo asistencial.
Lo último que han avistado desde el Observatorio es que 1.600 enfermeras se han acreditado para el ejercicio profesional avanzado por la ACSA -otra entelequia con web estructurada- lo cual es ya tener agudeza visual teniendo en cuenta el escaso número de ellas, que no llenarían dos hospitales. El resto de decenas de miles de amebas a pie de cama siguen al nivel de epsilonas o de ejercicio profesional 'rudimentario' y con pocas expectativas de salir de él.
Me gustaría mirar por un agujerito y ver quiénes son esta compañeras tan avanzadas en su ejercicio profesional y cuáles son las cargas de trabajo de sus puestos donde ejercen el avanzadismo.
Otra cosa será cobrar por esa calidad que ya poseen, porque entre los recortes y los gerentes haciendo las maletas me parece que la cosa no está para convocatorias para subidas de nivel en la carrera profesional.

2 comentarios:

Andoni Carrion dijo...

Estimado Sr. Ruiseñor, si bien comparto el fondo de la entrada, debo decirle que la acreditación es una gran herramienta para dejar de ser epsilona o ameba porque una de las razones de nuestra protozoica involucion profesional se debe al quejido pasillero y la letanía de vestuario que generan una nula actitud de mejora y formación.

Ah! Ademas de ser shufla, bloguero y trabajar en una medicina interna de un hospital de tercera... Estoy acreditado en nivel experto!!

Lo animo a que inicie su acreditación... Comprobara la de cosas bien que hace con pocos recursos.

A sus pies... Si no le huelen!

Florencio Ruiseñor dijo...

Andoni,enhorabuena por tu avanzadismo.Yo decidí que no necesito cachetes en la mejilla para saber si lo hago bien, mal o regular.Ya una vez inicié la acreditación y sé de qué va la historia y cuánto mejoraría la calidad de mi atención. Por eso lo dejé. Por eso y por lo crudo para luego cobrar, porque no olvidemos que uno de los aspectos que dignifican una profesión es su retribución.
Lo de que "la acreditación es una gran herramienta para dejar de ser epsilona o ameba" en mi hospital desde luego que no, no entrando en ninguno de los baremos para promocionar.Aunque seguro que no te referías a esto.
Un saludo.Y no me llames señor, hombre,llámame Florencio, aunque no sea mi nombre.Algún día contaré el porqué del seudónimo.