jueves, febrero 23

Recortes antihumanitarios

Siento ser tan corriente y tan poco elevado en mis entradas pero cada uno tiene sus criterios para dar relevancia o quitársela a qué determinados asuntos.Leía ayer a doñaMariajezú -a la que suponemos haciendo ya las maletas- extasiado ante su brillante y fina prosa mientras me venían a la cabeza las peripecias de una ameba de mi hospital que luchaba estos días contra la burocracia insolidaria que ella, doñaMariajezú, ha ayudado a crear. Pretendía la pobre epsilona irse al Terecer Mundo en labores humanitarias durante un mes, el de sus vacaciones, tropezando de bruces contra el sistema. De momento, como es interina, solo le concedían 15 días de las vacaciones reglamentarias pero ella, en un alarde de generosidad, estaba dispuesta a poner de su bolsillo los otros 15, cuando se llevó la sorpresa de la denegación de permiso sin sueldo. Los motivos: prohibido contratar a nadie sustituto. Qué bien tener directores de enfermería que son enfermeras, se nota mucho en estos momentos. Y en muchos otros. Ahora en serio, al final, los compañeros la sustituiremos esos días y ella, cuando vuelva, se inflará a dobletes para devolvérnoslos.
Muchas gracias, doñaMariajezú, escribe usted muy bien.¿Por qué no nos deleita con algo poético sobre este asunto?

miércoles, febrero 22

Trabajo en equipo

(Me perdí la convocatoria #24h24p, da igual, me ha servido como idea para este post)

Será porque la primaria la piso solo de visita por lo que suelo echar de menos el enfoque hospitalario en todo lo que leo, y el asunto del trabajo en equipo que refleja la tan alabada colaboración medico-enfermera, es uno de ellos. En atención hospitalaria hay otra colaboración que hace más visible el cuidado de enfermería y es la existente entre enfermeras y auxiliares, verdadero núcleo de la acción enfermera a pie de cama. Dada la ingente carga de trabajo -cada vez más pesada- que soportamos diariamente hace imprescindible que nuestra atención de enfermería esté sustentada en la colaboración y la confianza en el personal que nos auxilia tanto en la aplicación de cuidados como en la detección y valoración de problemas. Podría decirse que la calidad de los cuidados de enfermería en una unidad de hospitalización depende directamente de la capacidad de trabajo en equipo de auxiliares y enfermeras.
Este colectivo suele denostarse con ligereza con demasiada frecuencia pero yo debo de reconocer que he tenido la suerte de trabajar con grandes profesionales de las que he llegado a aprender mucho y desde aquí agradezco su labor a aquellas que la ejercen con el conocimiento y la dedicación de las que no suelen ser reconocidas.

sábado, febrero 18

El observatorio (y 2)


Mi supervisora es la mejor que he tenido en todos estos años de ameba, lo que no quita que tenga esos momentos de 'sintonía con la organización' -imprescindibles para conservar el puesto- y que tan fácilmente me cierran todos los chacras y me quitan la paz cósmica.
Me viene ahora con que lo que antes hacíamos charlando como personas en su despacho lo tendremos que hacer, a partir de ahora, mediante una aplicación informática del Observatorio. Haremos propuestas y debates vía internet, con usuarios y contraseñas de por medio, como si estuviéramos a kilómetros de distancia. Hay cosas que hacen que me quede como muerto -con las patas recolgando decía mi abuela-, y esta es una de ellas. Lo mismo es que tanto avance tecnológico me sobrepasa y no le cojo el punto yo a esto. Puede ser. Lo mismo es que sintonizo poco con la organización. O nada.

jueves, febrero 2

El observatorio

Existe una cosa que se llama el Observatorio para la Calidad de la Formación en Salud. Sí, de verdad que existe, lo que no sé es qué hacen los observadores en las presuntas treinta y cinco horas -de momento- de observación semanal. Debe ser muy importante lo que observan cuando tienen hasta una muy bien estructurada web propia, que ya sabemos que para estas cosas el SAS no escatima en medios, como bien hace en lo asistencial.
Lo último que han avistado desde el Observatorio es que 1.600 enfermeras se han acreditado para el ejercicio profesional avanzado por la ACSA -otra entelequia con web estructurada- lo cual es ya tener agudeza visual teniendo en cuenta el escaso número de ellas, que no llenarían dos hospitales. El resto de decenas de miles de amebas a pie de cama siguen al nivel de epsilonas o de ejercicio profesional 'rudimentario' y con pocas expectativas de salir de él.
Me gustaría mirar por un agujerito y ver quiénes son esta compañeras tan avanzadas en su ejercicio profesional y cuáles son las cargas de trabajo de sus puestos donde ejercen el avanzadismo.
Otra cosa será cobrar por esa calidad que ya poseen, porque entre los recortes y los gerentes haciendo las maletas me parece que la cosa no está para convocatorias para subidas de nivel en la carrera profesional.