domingo, febrero 27

To EBEP or not to EBEP

El EBEP es el Estatuto Básico del Empleado Público, el SAS es un organismo público, nosotros trabajamos para el SAS, luego nosotros somos empleados públicos. Y, por ende, estamos acogidos al EBEP. Quien no se haya perdido en el silogismo compartirá la conclusión, menos los gallifantes del SAS que cuando les convino nos quisieron excluir del él, como fue en el caso de los días de asuntos personales por antigüedad. Estuvieron tres años denegándolos sistemáticamente hasta que de forma masiva acudimos a los tribunales, colapsándolos, para que por lo menos nos indemnizaran por los días que no pudimos disfrutar. Me consta que incluso altas instancias de la judicatura andaluza dieron un tirón de orejas a los gallifantes por provocarar el colapso de los Juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Andalucía con pleitos que no tenían razón de ser una vez sentada jurisprudencia, y al fin han transigido y desde 2010 conceden esos días. Claro que para no perder su idiosincrasia obligan a los otros trabajadores a que asuman las tareas del compañero que descansa. ¿Alguien se sorprende de esto?

miércoles, febrero 16

Cursos semipresenciales

Yo los llamaría con más propiedad seudopresenciales. Me explico. Se supone que parte del curso se desarrolla en un aula delante del profesor y la otra en tu casita, por eso lo de “semi”. Pero si tenemos en cuenta que el tiempo presencial está uno allí solo en cuerpo pero no en alma es por lo que mejor usar lo de “seudo”. ¿O acaso no se ven caras exánimes en estos tormentos necesarios, según algunos, que son los cursos?

Los más modennos se apuntan al 2.0 de las plataformas educativas internáuticas y, la verdad, que para muchas amebas epsilonas se nos viene grande tanto avance, porque que me expliquen cómo puede ser que rellenar cuatro cuestionarios con el “busca, corta y pega” puede generar tanto crédito académico. Y cómo un chat donde la mayoría de las amebas se llevan todo el rato averiguando cómo comunicarse en él se considera un avance pedagógico. No entiendo ná.