lunes, enero 3

Mapas de cuidado(s) (y III)

Hacía años que no me inscribía en ningún curso de formación por lo que estaba verdaderamente emocionado al ver mi nombre en aquella lista de admitidos. Me dejé convencer ante la insistencia de la 'súper' y por la cosa de que el cursito de marras sería semipresencial, que sería corto y fácil y que me consentirían no asistir a ninguna de las clases presenciales obligatorias fuera del horario laboral. Del desarrollo del cursito semipresencial haré una entrada aparte, que el tema se lo merece.

Tres avezados compañeros de la unidad fueron los tutores del resto, las amebas a desasnar, a las que visitaron en sus turnos de trabajo para explicarnos como se ejecutaba el mapa de cuidados sobre el terreno. Y lo hicieron en nuestros turnos de trabajo a fin, digo yo, que de estorbar lo suficiente en nuestras tareas como para justificar el certificado de docentes y el sobresueldo de cuarenta y tantos euros la hora. Cuando terminaron pudimos concluir que aquello no era más que el PAE clásico adornado hasta la náusea con índices de nombre impronunciable y códigos numéricos adosados a diagnósticos, intervenciones y resultados.

Desconozco cómo se trabajará en otros hospitales pero visto lo visto, ya avanzo que en el mío no se va a trabajar con mapas de cuidados en muchos años. Como mucho se rellenarán cuadros con tildes, que parece ser que es primordialmente lo que les interesa. De cara a la galería...y las productividades.


No hay comentarios: