miércoles, diciembre 29

2010, según la OCENF

Nueva y empalagosa entrega del boletín autopropagandístico de la Organización Colegial del Enfermería, esta vez a modo de sinopsis del, según ellos, apoteósico año que acaba. El panfletario Diario Enfermero no tiene desperdicio y pone a prueba el estómago mejor entrenado para contener el vómito. Ahí van algunas perlas:

"El trepidante desarrollo que ha experimentado la profesión planteó una serie de objetivos ineludibles que van a dotar a la enfermería de una serie de competencias que beneficiarán a todos los usuarios del Sistema Nacional de Salud.

Los meses venideros prometen deparar también grandes y gratas sorpresas a la enfermería española y para ello todos sus profesionales deben estar preparados para estos avances sin precedentes.

Para poder acceder al nivel de retribución A1, el más alto, es imprescindible tener la titulación de Grado, por lo que el objetivo es facilitar a los enfermeros el poder reunir todos los requisitos necesarios para acceder a este nuevo nivel profesional.

La enfermería sigue pues avanzando en su camino hacia un desarrollo profesional acorde a su realidad asistencial".

Para quien crea que puede aguantar el documento íntegro que pinche aquí, bajo su responsabilidad. Por mi parte me pregunto si hay alguien que pueda creerse que ha sido trepidante el desarrollo de la profesión, que las grandes sorpresas que nos esperan van a ser gratas o que alguna vez vamos a cobrar el nivel A1, etc. Pague usted colegio para esto. El día que deje de serme rentable la asesoría jurídica me borro.


La inocentada del SAS


Menuda broma la que nos ha gastado el SAS en la paga extra. En mi caso, unos 300 euros menos. Y encima, rezando para el año que viene como aquel que pedía "virgencita, por lo menos déjame como estaba..."

viernes, diciembre 24

Mapas de cuidado(s) (II)

Hay que reconocerles a estas compañeras, tan estudiosas del futuro profesional, un arte espectacular a la hora de bautizar hitos enfermeros, digno del más puro estilo rococó. Si bien empezaron por denominaciones austeras como Proceso de Atención de Enfermería, rápidamente evolucionaron hacía modismos enrevesados que constituyen, a día de hoy, un verdadero trabalenguas para más de una ameba seudópoda. Me refiero, por ejemplo, a la aliteración foránea NANDA-NIC-NOC.

Cuando ya creíamos que se había llegado al éxtasis creativo con la denominación de origen ‘Planes de Cuidados’ hace poco –al menos eso creo yo- se dejan caer con el mayestático ‘Mapas de Cuidados’. Yo, particularmente, me enteré a bocajarro de semejante locución cuando mi inefable supervisora me conminó a inscribirme en un curso sobre este enigma que ella calificó de ‘obligatorio’ porque en breve todo nuestro trabajo no podría entenderse sin la elaboración de tales mapas. Lo de la obligatoriedad se lo desmonté con un par de frases lapidarias y una sonrisa de benevolencia que no sé de dónde me la saqué, pues ya no me quedan muchas, y lo de la necesidad de mapas para llevar adelante la unidad me lo reservé para mejor ocasión. Si en aquel momento hubiera sabido qué eran los mapas de cuidado –lo pongo así en singular pues resulta más ridículo- la sonrisa esbozada hubiera sido sustituida por una sonora carcajada.

lunes, diciembre 20

Mapas de cuidado(s) (I)

La Enfermería bienpensante no deja de reinventarse falsamente a base de capas espesas de maquillaje, a mi parecer, cada vez más grotescos. Y digo falsamente porque desde el invento del PAE todo lo que ha venido detrás ha sido querer vender innovaciones donde solo ha habido retoques, ostentosos, sí, pero retoques al fin y al cabo. Ha sido como abrir el árbol de navidad -comprado en los chinos imitando a los americanos- en medio de un salón vacío (momento PAE) y posteriormente sobrecargarlo de bolas de colores brillantes (momentos NANDA-NIC-NOC) para terminar quitándolo todo y ponerlo de nuevo, quedando igual de artificialmente ornamental (momento Mapas de Cuidados).

Seguramente que falte más de un momento glorioso que se le haya escapado a este profesional, ameba entre las amebas, ignorante de toda la parafernalia teórico-docente-investigadora, así que pido perdón si algún purista despistado ha aterrizado por error en este humilde blog. Lo que no quita que siga abundando en el tema porque es que este da mucho de sí.

viernes, diciembre 10

Tiempo de cambio

Este último año estuve muy ocupado adaptándome a mi nueva unidad procedente de 'remar en galeras' en la caótica planta en la que había estado sobreviviendo. En seis años habían pasado por ella tres supervisoras y el personal de nueva incorporación entraba con demasiada frecuencia para tapar los agujeros que dejaban quienes se fugaban en cuanto podían. Tres o cuatro meses al año se cerraba aprovechando la bajada de actividad del verano llegándose alguna vez hasta a abrir en diciembre, meses durante los cuales íbamos al rotin sin respetar el cuadrante anual.
En este contexto de Enfermería de hospital de campaña nació este blog con vocación de denuncia de las circunstancias laborales y profesionales de la Enfermería pública andaluza en contraste con la linea teórica defendida 'de boquilla' tanto por el SAS como por la Enfermería docente y publicadora. El cambio de destino se ha traducido en una bajada en la actividad del blog quizá debida al relax de trabajar mejor, mucho, pero mejor. El mejor ratio enfermera-paciente hizo el 'milagro'.
Pero el balón de oxigeno que supuso el cambio de unidad se agota, la crisis aprieta y el deterioro aumenta y se hace perceptible. Esto y el ánimo que algunos de vosotros me dais me impulsa de nuevo a seguir contando las desventuras de un enfermero andaluz para sobrevivir en el SAS.