lunes, julio 19

Tutorías

Está cada día más claro que el tijeretazo no es para todos, o por lo menos no para todo. Por ejemplo, en mi hospital ha brotado espontáneamente una nueva especie: el tutor. Veréis, se trata de una figura creada para instruir someramente al personal que sustituye vacaciones con la novedad de que lo hace en el mismo puesto de trabajo. Para ello han nombrado a un par de enfermeras de la unidad que, en sus días de descanso, tutorizan durante un día la jornada de trabajo de una enfermera recién contratada.

A esto que parece una buena idea –en principio lo es- le fallan, como siempre, las formas de este SAS de hacer las cosas. Primero que sólo unas iniciadas se han enterado de lo que se estaba preparando con tanto misterio y, segundo, que estas tareas de tutorización van a ser generosamente retribuidas con cargo al presupuesto de Formación del hospital. Las iniciadas, como siempre, dicen que no saben nada de lo que van a cobrar insinuando que lo hacen casi por amor al arte y que no les interesa el tema crematístico, tratando de esquivar lo espinoso de verse involucrado en un asunto de enchufismo. Pero parece que superará los 50 euros la hora de tutorización por lo que una mañanita explicando obviedades al personal de nueva incorporación les reportará casi 400 euros, o más. Para esto no hay tijeretazos que valgan.

Pero el motivo del post no es éste, aunque ya así tiene suficiente entidad para hacerlo, sino que además hay un proceso de evaluación de los resultados de la tutorización pero para los que no hay presupuesto y, claro, las iniciadas altruistas dicen que con ellas no cuenten, que la evaluación la hagan los pringadillos que realmente estamos formando a este personal diariamente trabajando con ellos a pie de cama. Y, claro, gratis.

Una pedorreta es la primera idea gráfica que se me vino a la cabeza cuando vi el formulario de evaluación que me fue entregado por la tutorista remunerada para que lo cumplimentara pero yo, que soy muy educado, decliné sonriente la invitación recordándole que, como ella, no trabajo gratis, que el SAS no es en ninguna ONG. Y por la cara de sorpresa que puso creo que no terminó de entenderlo. No sé.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Hola! Soy una ameba sustituta de 3 años de experiencia en un único servicio. Este año me han "encajado" en medicina interna de un hospital comarcal = Bosnia!
Nadie, absolutamente nadie me ha explicado la dinámica de trabajo, tan solo una enorme y peluda supervisora me dio los cuadrantes y me dio una sorda palmadita en la espalda.
Pero como buena ameba y "encajadora" yo lo resumiria en profesional... aqui sigo aguantando al sistema!
Saludos :)

Florencio Ruiseñor dijo...

Bueno, ya sabemos qué podemos esperar del sistema y de sus lugartenientes barrigagradecidas, pero seguro que encontrarás en la unidad otras amebas que te echarán una mano sacándolo de su tiempo. Como siempre y como hicieron con ellas en su día. O acaso crees que el invento este de la tutorías de un día resuelven mucho?
Un abrazo