martes, noviembre 10

Venérea de oro


No, no es venérea de oro sino venera. Lo que cambia una letra. Bueno, a lo que iba, que era esta invitación que me acabo de encontrar en la bandeja de entrada de mi correo electrónico. No sé por qué me he quedado boquiabierto cuando esto se veía venir pero, claro, no sabe uno hasta qué punto son capaces estos gallifantes de escenificar sainetes y pasillos de comedia. Está claro que es hasta la saciedad y el hartazgo.
Pues sí, donMázimo condecora a doñaMariajezú en la capital del reino, o sea, que el jefe de la organización que presuntamente me 'representa' como profesional premia a la jefa de la organización que me tiene como empleado, y tienen a bien el invitarme a los fastos. Imagino que se le agradece a esta señora lo de la prescripción enfermera ésta, sí hombre, la que tiene recurrida la organización médica colegial, no se sabe por qué, con la cantidad de trabajo burocrático que se le está quitando, que para eso estamos quedando ya.
Estoy de noche el día 16 pero de todas formas no sé por qué no me siento nada orgulloso de semejante encuentro en la cumbre, para el que altas dosis de Metoclopramida ni incluso Granisetron conseguirían hacérmelo digerir.

No hay comentarios: