martes, junio 2

Ratio

Ante la ingente cantidad de reclamaciones presentadas por escrito por el enfermero, la preocupada subdirectora lo llamó a su despacho. Tras las presentaciones y prolegómenos se escucharon muchas lindezas.

- La dirección no entiende el sentido de tantas reclamaciones porque no cubrimos los permisos maternales de una hora de tu compañera.
- Pues están bien descritos en los mismos.
- Ya, pero es que tienes que asumir las ausencias como el resto de tus compañeros.
- Entonces, que pasa con el ratio enfermera-paciente.
- Es variable en función de los criterios de esta dirección y por eso has de asumirlo.
- Si el trabajo doble lo asumo, lo que no asumo es estar de acuerdo con ese criterio y por eso reclamo que se cubran.
- Pues que sepas que no sirve de nada.
- De algo servirá cuando me ha citado a su despacho.
- Sí, pero es para decirte que si no asumes los permisos es que no estás capacitado para hacer tu trabajo.
- Eso, si es tan amable, me lo da por escrito.
- Bueno, pues entonces le denegaremos el permiso maternal a tu compañera.
- No creo que ella se deje, pero puede intentarlo.

Lamentablemente, esta pequeña dramatización no es ciencia ficción queridas amebas, sino que fue pura realidad.

2 comentarios:

Dorotea dijo...

Lo sé, me lo creo, lo he vivido, en lugar de permiso maternal fue doblar turno por la mala organización de la jefatura; yo me negué, pero la gran frase..."si no lo haces tú que sepas que lo tendrá que hacer una compañera tuya"; la compañera aceptó y le dijeron que fue por mi culpa,gané una amiga de inmediato!!

Florencio Ruiseñor dijo...

Con amigas así no se necesitan enemigas. Un saludo.