viernes, marzo 27

Transitividad de la libre designación.

Mi hospital es uno de esos centros que en Andalucía hace poco decapitaron a los gerentes por cuestión meramente política, esos mismos que nombraron hace unos años por el método de la libre designación, que en andaluz quiere decir a dedo, método caracterizado fundamentalmente porque el candidato designado no precisa reunir ningún mérito específico en su curriculum, sino sólo unirle un lazo afectivo con la instancia superior que lo designa. Que en andaluz solemos decir que quien tiene padrino se bautiza.
Por la propiedad transitiva, el gerente recién bautizado precisa estrenarse nombrando por este expeditivo método a su equipo directivo dentro del cual se encontraría el Director-a de Enfermería, que precisaría de los mismos méritos que él para ser designado, es decir, ninguno. Esta propiedad transitiva funciona de forma bidireccional por lo que cuando la guillotina empieza a cortar cabezas no es sólo la del gerente la que cae, soliendo la transitividad aplicarse a toda la cadena de jefecillos designados a dedo y cuyas cabezas ruedan al mismo siniestro compás.
En mi hospital la dirección de enfermería había despertado toda clase de sentimientos negativos entre el personal durante su "gestión" por lo que al escuchar la primera caída de guillotina, la del gerente, nos pusimos expectantes a ver todas las demás. Como la chusma de Paris aplaudimos la destitución de quien ostentaba la dirección de enfermería pero nuestra ansia de sangre gestora se vería rápida e inesperadamente cortada ya que sorpresivamente el nuevo gerente indultó a toda la camarilla de jefecillos nombrados a dedo por el recién decapitado. Y no sólo eso, sino que entre los indultados fue escogido el agraciado con la nueva libre designación y que hoy es ya el máximo responsable de la Enfermería en mi hospital.
Así que hemos de sacar dos conclusiones, primero que el método de la libre designación es infalible y, segundo, que la transitividad no. Y dicho esto no hace falta que os diga, mis queridas amebas andaluzas, que las enfermeras de mi hospital andan ciertamente atribuladas por no haberse cumplido sus expectativas de cambio y por tener que seguir trabajando en galeras una nueva temporada.

viernes, marzo 20

Santidad, ¿por qué no te callas?

Mira que creé este blog para ironizar y sonreír, pero es que últimamente estos tipos de las sotanas no paran de dar por c...( léase cerrado) el tema de la salud sexual, por lo que hay que ponerse serios por c......(léase calzones).
No han tenido bastante con la excomunión de la niña sudamericana que abortó tras una violación reiterada, con la campaña "pro-vida" del bebé junto al lince que al final no es un lince, sino que ahora Herr Ratzinger, Su Santidad (a partir de ahora SS), se le ha antojado pasearse por el continente donde está más contento el VIH a decir que la distribución de condones empeora el SIDA. Pero bueno SS, ¿qué se toma usted para desayunar que le sienta tan mal?, usted y su cortejo de sotanas impecables, que usted no va solo a ninguna parte, SS.
¿Es que no había nadie que lo mandara a callar, SS?¿Nadie que le arrojara un zapato a su santo rostro en plena rueda de prensa? A lo mejor ese tipo de evidencias las entiende mejor que las científicas, a las que no hace ni caso, SS.
De haberlo dicho el común de los mortales ya estaría acusado formalmente de genocida. A usted y a la organización que regenta, SS, habrá que esperar por lo menos unos siglos para tener que conformarnos con que pidan cristiano perdón por los millones de torturados y muertos del VIH que no usaron condones.
(Nota: El símil del "¿por qué no te callas?" del rey no es idea mía, que lo he leído bloggeando por ahí y no recuerdo dónde. Pido perdón al autor. El símil del zapato sí que es mío).

lunes, marzo 16

La condena

Manuel Vicent es un escritor y columnista con el que suelo compartir opiniones y reflexiones. Este domingo ha publicado una columna en El País que da título a mi post y que no tiene desperdicio. Os invito a su lectura si bien os adelanto algunos párrafos memorables:
"Si en su momento la iglesia condenó la vacuna de la viruela, la instalación del pararrayos, la anestesia, la transfusión de sangre y el parto sin dolor tampoco hay que sorprenderse de que se oponga frontalmente ahora a la investigación con las células madre".
"Todos los inquisidores han terminado por hacer el ridículo".
"Los cavernícolas seguirán clamando en público contra los peligros de la ciencia, mientras en privado no dejarán de usar en propio beneficio todas las ventajas que les depare el progreso llevado a cabo por quienes ellos han condenado".

jueves, marzo 12

Mojón colgante

Según el diccionario de la RAE un mojón es una "porción compacta de excremento humano que se expele de una sola vez". Esto se entiende bastante bien, creo. Lo que hay que explicar un poco más, ciertamente, es lo de "colgante". Mi admirada Mrs. Nightingale lo hubiera llamado "hanging shit", o algo así, si esto que os cuento ahora le hubiera ocurrido a ella.

Lugar: una UCI.
Paciente: Martina, gorda ella, con pancreatitis.
Circunstancia: una gran cagada bajo su cuerpo esparcida sobre la cama. Era de esas deposiciones dificiles de catalogar, ni blanda ni dura sino todo lo contrario. No doy más detalle que seguro os hacéis idea.
Personajes: celador, auxiliar y yo, Florencio, todos a una.

El celador la pone en decúbito lateral izquierdo mientras la auxiliar piensa por dónde comenzar a achicar, no teniéndolo muy claro. Para ayudar, decido retirar una almohada bajo la vasta espalda de Martina que la mantenía en semidecúbito y que estaba, como no, llenita de mierda.
Mira que puse cuidado y la retiré cogiéndola como un capote torero alejada de mí, sin embargo algo debí hacer mal porque mis compañeros se me quedaron mirando, primero perplejos y al momento muertos de risa. Enseguida comprendí que algo chungo había sucedido. Algo chungo para mí, claro. Me miré el uniforme resignado esperando encontrar alguna manchita de mierda salpicada cuando lo que había era un mojón que, pegado a mi bolsillo, colgaba como un adorno venciendo inexplicablemente las leyes gravitatorias de Newton.
Y así fue como guardé en mi memoria uno de los pocos nombres de paciente que recuerdo.

miércoles, marzo 11

Olvido unilateral

Queridas Amoebas Morba-sanatas Béticas, o sea, queridas enfermeras amebas andaluzas:
Espero que al recibo de ésta os encontréis bien después de emitir pseudópodos sin parar como es habitual en nuestra empresa. Es grato para mí ser transmisor de inmejorables noticias profesionales como es el caso del nacimiento de un nuevo DdE, aunque tenga ya un añito. Lo leí en otro blog que frecuento a pesar de ser marcadamente irreverente con nuestras vanguardistas teóricas, tan esforzadas ellas y que tanto miran por nuestro porvenir. Lástima que lleve algún tiempo inactivo, este blog, quiero decir.
La etiqueta diagnóstica es tremendamente evocadora y literaria pero no por ello menos utilísima e imprescindible. Se enuncia así: Olvido Unilateral o Desatención Unilateral. ¿Qué, asombradas, verdad?. Pues en inglés suena divino: Unilateral Neglect. No digáis, amebas todas, que no es sugerente, si casi no hace falta detallar ni factores relacionados. Es que no sé cómo hemos podido hacer nuestro trabajo hasta ahora, qué vacío veo ahora en el pasado, queridas amebas. No sé a vosotras pero para mí existe un antes y un después, es que hoy soy otro enfermero.
Un pequeño fallo, y es que la etiqueta coincide con un diagnóstico médico. Bah, pelillos a la mar.
Bueno ya me despido de vosotras por hoy, esperando que este nuevo hallazgo enfermero os suponga la herramienta sine qua non podríamos funcionar profesionalmente.
Besos y abrazos.

miércoles, marzo 4

Solape de jornada

Es inherente a la Enfermería hospitalaria el principio de continuidad de los cuidados, por lo que en todo momento debe de haber enfermeras en las unidades para hacer frente a cualquier necesidad de los pacientes ingresados. Para hacer más efectiva esta continuidad se les obliga a darse el relevo en los cambios de turnos, lo cual es bastante coherente con este principio y que hace que las que terminan permanezcan un tiempo adicional trabajando fuera de su jornada mientras se transmiten las incidencias. Esto se denomina solape de jornada y si bien en algunos servicios de salud está reconocido y contabilizado como trabajo efectivo, porque lo es, en Andalucía no, constituyendo un agravio más que tenemos que soportar las enfermeras amebas epsilonas. Para más inri, nuestras adorables supervisoras no sólo no lo tienen en cuenta sino que cada año nos hacen un recuento exhaustivo de las horas trabajadas mirando con lupa cada incidencia, llegando a descontarnos si algún día se nos olvidó firmar la hoja de asistencia aún cuando les conste que fuimos a trabajar.
A este tipo de actitudes lo denominan "motivar al personal".

domingo, marzo 1

Gestoras de casos

La delirante, y en algunos casos hilarante, nomenclatura inventada para los puestos enfermeros puede vivir a veces a momentos cercanos al esperpento. El caso que nos ocupa pertenece a la más reciente hornada de puestos de marcado carácter político, es decir, creados pensando sobre todo en la captación de votos. Se trata de las denominadas en su día enfermeras de enlace, no exentas de polémica instrusista , que no conformes con ese nombre más intuitivo han convenido en denominarse posteriormente Gestoras de Casos, que suena a cualquier cosa menos a enfermería y a pacientes. Tanto es así, que en la puerta de sus despachos no reza "Gestoría de Casos", como debiera ser, digo yo.

¿Qué se pretende cada vez que a algo se le pone un nombre críptico o ambiguo? Simplemente despegarse del común de los mortales envolviéndose en un halo de novedad o exclusividad que realmente no se tiene, convirtiéndose, en este caso, en un grupo de iniciados. Con bastante tiempo laboral, por cierto, para publicar y publicarse.

En mi hospital son dos, y según tenemos que constatar con perturbadora envidia el resto de amebas epsilonas, son excelentes representantes de enfermeras alfa.