lunes, febrero 23

Realidad o ficción

(Visión de la supervisora). En mi hospital se sigue el modelo de Virginia Henderson y existen unos registros de valoración de pacientes de cuatro hojas. A partir de ellos se pueden emitir los correspondientes diagnósticos de enfermería en otros impresos autocopiativos donde se pueden añadir las intervenciones y los resultados. También existen algunos planes de cuidados estándar con sus correspondientes registros y además existen unos impresos para el alta con el plan de continuidad de cuidados.

(Visión de la enfermera). En mi hospital corremos todo el rato para cumplir con las tareas delegadas tanto médicas como burocráticas. El rato que nos queda para tareas propias también hay que correr para dejarlas hechas y registradas. Y al final hay que rellenar multitud de papeles y registros que nos manda la supervisora, a base de poner cruces como en una quiniela, con el fin de cobrar la productividad anual.... sobre todo ella y las demás jefas.

jueves, febrero 19

¿Cuándo hay que morir?

Mujer, 87 años, insuficiencia cardiaca descompensada, disnea, oligoanuria, taquicardia, agitación, desorientación. Cuando mi compañera y yo acudimos a la habitación y la valoramos, coincidimos en que la abuelita estaba queriendo despedirse de este mundo, así que avisamos al médico de guardia para aliviarle el trance. La joven residente prescribió sin dudar morfina a demanda en perfusión y la abuelita se tranquilizó y comenzó a respirar bien a la media hora. Pero cometió un error: comentarle el caso a su adjunta. Ésta, con el lema de "mientras haya vida hay esperanza" se puso manos a la obra. Dopamina, Amiodarona, Furosemida y recortar Morfina. La abuelita lleva dos días ya agonizando, apagándose lentamente, la diuresis para abajo y el carbónico para arriba...hasta que las drogas vasoactivas la dejen acabar.
¿Por qué no tendremos todos la misma capacidad de reconocer el final cuando está llegando?¿Cual es la esperanza que la adjunta buscaba para la abuelita?

viernes, febrero 13

Diagnósticos para Enfermería

Como las NANDA golden ladies ya tienen muy trabajado el tema de los DdE para enfermos reales y potenciales, en este blog vamos a ir desarrollando una suerte de paraNANDA (o paraANADE en román paladino) destinado en vez de a los enfermos, a las enfermeras y sus problemas de salud como tales. Y en lugar de DdE hablaremos de DpE (Diagnósitcos para Enfermería). Ahí van los dos primeros:
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Alteración del patrón del sueño enfermero.
Caract. definitorias:
Bosteza reiteradamente y da cabezadas
Da respingos al sonar el telefono
Mira con odio el aparato de control de llamadas
Adopta posturas arabescas en la butaca
Fact. relacionados:
Vigilia forzada cuando el cuerpo te pide una cama.
Actividad obligatoria a horas inhumanas
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Afrontamiento nauseoso ineficaz
Caract. definitorias:
Da arcadas secas
No tolera la visión de determinadas inmundicias
Soslaya una llamada de una habitación que huele a mierda
Dice frases del tipo “¡Que hartura de vida!”
Fact. relacionados:
No dio tiempo a desayunar
Embarazo previsible
Traslado denegado a un centro de salud

jueves, febrero 12

Amebas

Las amebas son seres unicelulares con la capacidad de escindirse por la mitad convirtiéndose milagrosamente cada una de ellas en una ameba independiente. Es decir, donde antes había una al instante siguiente hay dos. La más famosa es la Amoeba Proteus, según dice la Wikipedia.

Yo voy a definir una nueva especie que pretendo lanzar a la fama desde este modesto blog. Se trata de la Amoeba Morba-Sanata Bética , que podríamos traducir líbremente algo así como Enfermera Ameba Andaluza. Se caracteriza fundamentalmente por trabajar en el SAS (Servicio Andaluz de Salud, para quien lea esto allende los mares) y a la que se le exige repetidamente hacer el trabajo de dos, con la misma eficacia de dos y con el sueldo de una sola. De esta manera, la jerarquía gestora "optimiza" recursos humanos condecorándose con las correspondientes medallas, tratando de paso a sus subalternas como microbios, dándole así más entidad a la denominación de ameba. A esta obligación de emitir pseudópodos para hacer trabajo doble la jerarquía lo denomina de forma eufemística "asumir". Así, tienen que asumir que su compañera está enferma, que tiene permiso de formación, que tiene permiso de maternidad,...

(A Mª Luisa, que de forma muy aguda asoció el término "asumir" con el de ameba.)

miércoles, febrero 11

Eluana

Nadie ha podido verte. Ya bastante espectáculo han montado los de siempre alrededor de tu desgracia. El camino ha sido largo pero inexplicablemente has "sabido" dar el sprint necesario para impedir más tortura ni encarnizamiento por los de siempre, que han tenido que envenenarse con su propia soberbia.
En el momento de tu liberación, en la tranquilidad de la noche, una enfermera estaba a tu lado, acompañándote, ayudándote,...
Hasta siempre, Eluana.

martes, febrero 10

Horas de vuelo

En cualquier profesión que se precie se exige un periodo de formación práctica antes de llegar el momento de hacerse uno solo con las riendas. Es lógico. Nadie podría imaginar un piloto de aviones pilotando sin tutela un Jumbo al dia siguiente de expedirse su título.
En cambio, una profesión como la nuestra que puede llegar a cotas altísimas de especialización no requiere siempre legalmente este paso previo, por lo menos en Andalucía pues en muchas partes civilizadas del mundo la Enfermería sí que lo cumple. Que yo sepa de primera mano, en Portugal y Reino Unido por ejemplo.
Un caso sangrante que ilustra el problema lo constituyen las Urgencias y las UCI hospitalarias, sobre todo estas últimas, donde una enfermera recién titulada y con unas prácticas docentes absolutamente deficientes para el trabajo hospitalario en general y para unidades especializadas en particular, puede perfectamente ser asignada desde el primer día a esas unidades teniendo que hacerse responsable, sin saber ni poder, de los cuidados de dos enfermos críticos.
Algunos mandos que se atreven a defender esta barbaridad en público suelen argumentar que la titulación capacita perfectamente para el puesto. Son los mismos mandos a los que he visto alguna vez solicitar para familiares suyos los cuidados de enfermeras experimentadas y que se asignen las enfermeras novatas a otros pacientes. Suele coincidir también con esos mandos que han llegado al cargo siguiendo el Principio Logarítmico de Peter-Ruiseñor.

jueves, febrero 5

ANADE

ANADE (no confundir con pajarraco palmípedo) viene a ser como la traducción de NANDA, es decir, Asociación Norte Americana de Diagnósticos de Enfermería. No sé por qué nunca se ha traducido esto con lo bonito que queda así: ánade.
El pajarraco salió del huevo hace casi 30 años en los EEUU y todavía andamos dando mil vueltas al libraco para poder emitir con bastante esfuerzo un DdE. Espero que algún día las señoras sin uniforme de las carpetas se den cuenta de que no es ésta la dirección.

martes, febrero 3

Epsilones

Eso es lo que somos los de hospitalización, enfermeros epsilones, la casta inferior, como en El Mundo Feliz de Huxley. Pero yo, a diferencia de la novela, no estoy feliz de ser épsilon. No quiero repartir papel higiénico cuando se acaba, ni quiero poner chatas cuando la auxiliar está ocupada, ni quiero acomodar ingresos como una recepcionista de hotel, ni quiero preparar enfermos para quirófano mientras allí las enfermeras beta esperan limándose las uñas,...
Yo quiero ser una enfermera alfa, ganar más trabajando mucho menos, tener despacho propio al que llegaría cada día cuando las epsilonas llevan una hora pateándose el pasillo, organizarme el trabajo sin injerencias, utilizar carpetas y ordenadores y largarme media hora antes que las epsilonas.
El problema es que para llegar a ser alfa hay que hacer cursillos, hacer la pelota, ser políticamente correcto, etc. Es decir, que me veo de épsilon para lo resto.

Botellas

Hay colgados por todas las paredes del hospital unos carteles vistosos donde figuran en grandes letras los derechos de los usuarios, que es así como se les llama ahora a los enfermos, y en letra pequeña, allí abajo del todo, los deberes. Entre estos últimos no consta uno que voy a proponer aquí y que debería estar con letras de neón: las botellas llenas de orina no se guardan de pie bajo la cama.

No es cuestión de estética, que también, es más para que los enfermeros, que no somos adivinos ni tenemos rayos X en los ojos, no tropecemos tan frecuentemente con ellas y nos demos involuntariamente baños de meado ajeno en los pies. Es como una lluvia dorada pero sin morbo.

A mí me ha pasado ya varias veces y os aseguro que con los pies chapoteando dentro de los zuecos es bastante difícil tener empatía y poner en práctica los cursos de habilidades sociales.


lunes, febrero 2

Sonda rectal

A veces aprendemos las cosas pagando un precio alto. Por ejemplo, yo aprendí que cuando se coloca una sonda rectal a un paciente para liberarlo de esos molestos gases que dan la inmovilización en cama durante cierto tiempo, se debe tener la precaución de no acercar mucho la cara y sobre todo no dirigir el orificio de la sonda a la misma. El precio que pagué fue comerme todo el meteorismo yo solito.
Mira que hace años de aquello y no se me olvida.

Principio de Peter

En el SAS es fácil y frecuente constatar una variante del famoso principio. Éste sostiene que "en una jerarquía, todo empleado tiende a ascender hasta su nivel de incompetencia", lo que en nuestro entorno vendría a decir que las enfermeras se empeñan en ascender en la organización del hospital hasta encontrar un puesto en el que son incompetentes. Pero yo voy más allá porque constato reiteradamente que muchas compañeras y compañeros no se conforman con este primer grado de incompetencia sino que procuran alcanzar puestos superiores para mostrarnos a todos que lo pueden hacer mucho peor aún. Cada grado de incompetencia supera al anterior exponencialmente y es por lo que he decidido denominarlo Incompetencia Logarítmica, y al nuevo principio de Peter, Principio Logarítmico de Peter-Ruiseñor. Queda poco modesto pero creo que me lo he currado,¿no?.

Modernidad

Está de moderna la profesión que da gusto verla. Por lo menos por fuera, toda extravagante y fashion, vestida por la firma Nanda y aderezada por el estilismo de Nic-Noc.
Avanza imparable por la pasarela de congresos y conferencias envuelta en un halo de intelectualidad y sofisticación, dando grandes pasos de ponencias y comunicaciones. La mirada al frente, como perdida, ignorando a quienes la sustentan desde allá abajo que la miran con cierta extrañeza.
Cuando termina el desfile se mete en el camerino, se quita el modelito de Nanda y el estilismo de Nic-Noc y se queda sola frente al espejo, flaca y desvencijada mostrando su otra modernidad, la de la precariedad laboral.